Nuestra manera de mirar la tierra.
¿Por qué Coster d’En Sala? En honor a nuestros antepasados y, especialmente, al ciudadano En Joan Sala, el primero en llegar a La Marina Alta y en admirar su belleza.
Pero Coster d’En Sala no es solo un lugar para contemplar. Es un paisaje para recorrer, conocer y disfrutar. Entre Xàbia y El Poble Nou de Benitatxell, recuperamos antiguos bancales para devolverles su vocación vitícola. Un viñedo singular donde conviven la memoria del lugar, el respeto por la naturaleza y una manera propia de unir tradición e innovación.
Te invitamos a pasear entre las cepas y terminar la visita con una cata de nuestros vinos: Brisal de XabeaE Blanco, Terra XabeaE Blanco y Terra XabeaE Tinto. Una experiencia de enoturismo para descubrir nuestra historia y nuestra manera de vivir.
¿Te apuntas?
Un paisaje vivo, con memoria y con futuro
Coster d’En Sala es mucho más que un viñedo. Es nuestro proyecto de vida y una forma de comprometernos con la tierra que hemos recibido. Queremos recuperar su paisaje agrícola, cuidar la naturaleza que lo rodea y contribuir a que siga siendo un lugar lleno de vida para las generaciones futuras. Y queremos hacerlo disfrutando del camino, del trabajo cotidiano y de todo lo que este lugar nos ofrece.
Por eso, además de cultivar nuestras viñas, cuidamos olivos, algarrobos y almendros, recuperamos bancales y muros de piedra seca, plantamos árboles y arbustos autóctonos en los márgenes de los cultivos y conservamos el bosque mediterráneo. Cada una de estas actuaciones tiene un sentido: proteger la tierra, mantener la diversidad del paisaje y ofrecer refugio y alimento a las aves, los mamíferos, los insectos, los anfibios y los reptiles que lo habitan.
Entendemos el viñedo como parte de ese conjunto, no como un espacio separado de la naturaleza. Buscamos una convivencia respetuosa entre la actividad agrícola, la vegetación y la fauna, conscientes de que nuestras decisiones de hoy contribuirán a definir el paisaje de mañana.
Y de esa manera de vivir y trabajar la tierra nacen también nuestros vinos.
Un viñedo singular
Nuestro viñedo es singular por muchas razones…
Porque nos adaptamos, en su diseño, a los bancales y a los muros de piedra en seco que allí se encuentran desde tiempo inmemorial, que de acuerdo con el Comité de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco «desempeñan un papel esencial en la prevención de corrimientos de tierras, inundaciones y avalanchas».
Porque utilizamos diversos sistemas de conducción de la viña, desconocidos hasta ahora en La Marina Alta: además de los vasos tradicionales de secano, contamos con ejes verticales, tres versiones de sprawl (californiano en Y, australiano en I y semisprawl T), vasos altos, bien con brazos en forma de candelabro, bien con brazos en forma de lira, y guyots poussard, de vara y pulgar; con estos novedosos sistemas, las plantas crecen libres, y a la vez, con la vegetación ordenada, protegiendo a los racimos del sol y la humedad.
Y porque realizamos una viticultura sostenible y respetuosa, conservando la estructura de los suelos con cubiertas vegetales naturales, reincorporando a los suelos la materia orgánica procedente de la poda, o tratando las enfermedades y las plagas de la viña con métodos no agresivos… por todo eso y por infinidad de cosas más…
Y todo tiene un único propósito: obtener racimos iluminados y aireados, pero no soleados, con los que elaborar vino, el mejor que seamos capaces de hacer… para que vosotros podáis disfrutarlos…
Un paraje privilegiado
En la Marina Alta, entre Xàbia y El Poble Nou de Benitatxell, nuestro viñedo forma parte de un paisaje mediterráneo donde la proximidad del mar, la diversidad de los suelos y el relieve crean unas condiciones particulares para el cultivo de la vid.
La influencia del Mediterráneo se deja sentir a través de sus brisas y vientos, especialmente el llebeig. El Montgó nos protege de los vientos más fríos del norte, mientras que el Puig de la Llorença, el Tossal Gros y el Rebaldí contribuyen a configurar el paisaje que rodea nuestras viñas.
En Coster d’En Sala, el viñedo convive con el bosque mediterráneo y una vegetación diversa: pinos, encinas, coscojas, madroños, palmitos y otras especies autóctonas. Olivos, algarrobos, almendros, árboles frutales y plantas aromáticas completan un paisaje agrícola que trabajamos para conservar y enriquecer.
Este entorno no es solo el escenario de nuestro trabajo. Forma parte de él. La tierra, el clima, la vegetación y nuestra manera de cultivar contribuyen a dar identidad a los vinos de Coster d’En Sala: Brisal de XabeaE, Terra XabeaE Blanco y Terra XabeaE Tinto.
Un viñedo singular
Nuestro viñedo es singular por muchas razones… Porque nos adaptamos, en su diseño, a los bancales y muros de piedra en seco que allí se ubican desde tiempo inmemorial; porque utilizamos diversos sistemas de conducción de la viña desconocidos, hasta ahora, en La Marina Alta: el eje vertical, tres versiones de sprawl (californiano en Y, australiano en I y semisprawl T) y el vaso alto con brazos en forma de candelabro, de manera que las plantas crecen libres, y a la vez, con la vegetación ordenada; y porque realizamos una viticultura sostenible y respetuosa, conservando la estructura de los suelos con cubiertas vegetales naturales, reincorporando a los suelos la materia orgánica procedente de la poda, o tratando las enfermedades y las plagas de la viña con métodos no agresivos… por todo eso y por infinidad de cosas más…
Todo, con un único propósito: obtener racimos iluminados, aireados, pero no soleados, con los que elaborar vino, el mejor que seamos capaces de hacer, para que vosotros podáis disfrutarlos…
